miércoles, 17 de noviembre de 2010

La vida de telenovela 2da. parte

Es posible que no lo recuerden con exactitud en el caso de los hombre, pero en el de las mujeres, la cosa cambia. Ellas tienen la facultad de recordar cada detalle de lo sucedido en todos los días de su vida. Viven de ello, de recordar. La imagen nos puede parecer muy romántica hasta este momento, pero cuando esa facultad se nos revierte como una manera de vigilar nuestros pasos, la cosa cambia.
Recordar los detalles resulta en una suerte de examen que debemos pasar los hombres cada cierto tiempo. No lo hemos entendido, sólo nos quejamos los que ya nos dimos cuenta de que es muy importante para nuestras parejas. Algo hay en nuestro sistema que nos impide recordar fechas, hechos y/o regalitos, estos sin mencionar los múltiples atuendos que las féminas en cuestón portan (con orgullo o sin él) los días representativos de sus vidas.
Por supuesto, hay que complementarlo con la canción, sí, ésa que están tratando de recordar en estos momentos y que en boca de ellas suena a sentencia de muerte si por casualidad osamos olvidarla. Las sensaciones de ahogo se multiplican cuando escuchamos "¿recuerdas cuál es nuestra canción?"; la tragedia de Pompeya, el sitio de Troya, la matanza de los inocentes o el 2 de octubre (ése no se olvida), quedan como simples anécdotas de las travesurillas que somos capaces los humanos de realizar, comparados con la mirada fríamente espeluznante y asesina de nuestro amado "bombón" o como nos dé en gana llamarle.
Algo hay que hacer para que los episodios cercanos a la muerte no se nos multipliquen; es increible que, con toda la inteligancia desparrmada para inventar medios de comunicación, no se haya ideado algún tipo de chip que se nos pueda insertar para recordar todos los detalles importantes de la vida amorosa. Hasta el día deh hoy, sólo queda confiar en nuestras agendas. ¡Chale! ¿Y si cayeran en las manos equivocadas?

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