| "El Sueño", buen lugar para hacer el cuartel general. |
Sigo con la dinámica del viaje y no me refiero a la actividad, sino a un estado gástrico que intento (muy por debajo de la mesa) parar de tajo; es tormentoso andar por aquellos lares trazados por los mismísimos ángeles -dicen- y resistirse a probar toda la serie de majares inventados, amalgamados o heredados desde la conquista. Sería un pecado en contra de lo que soy si rehuyera el atracón culinario.
Antes de que mis papilas gustativas tuvieran el placer de reencontrarse con las especias poblanas, mi abuela, mi madre y yo tuvimos que lidiar con el lugar donde íbamos a pernoctar por tres jornadas, al menos ése era el plan. Grande fue nuestra sorpresa que, después de cinco horas de viaje, el hotel no era ni remotamente lo que nos habían prometido en la red.
Cual si hubiéramos pedido que nos enclaustraran en catacumbas, los cuartos (eso sí, muy amplios) tenían un toque medieval con destellos de mazmorra acentuado por los trabajos de remodelación a los que eran sometidos. tratamos en vano de fijar nuestra atención en las ventajas que nos podrían proporcionar, pero todas las que encontraron nuestros inquietos cerebros, eran exteriores.
Casi nos dieron ganas de pasar la noche en una banca de parque, pero la sensatez y la paciencia que mostraron mis dos ancestras, tuvo su recompensa al encontrar -de chiripa- otro lugar cercano que sí parecía hotel. Ya me veía tratando de espantar bichos extraños de las cortinas de techo a suelo que ocultaban las paredes de ladrillo pelón y exhibiéndome, barriga y todo en el ventanal del baño que no tenían alguna.
Si acaso tienen la suerte de toparse con promociones que invitan a visitar Puebla y encuentran una página que anuncie "El Sueño Poblano", piénsenlo dos veces y pregunten si ya lo terminaron, pues podrían encontrarse con una desagradable sorpresa y en lugar de un sueño, sea éste una pesadilla. Nota: no confundir con "El Sueño", que sí está completo y da muy buen servicio. Salud.
Beto
No hay comentarios:
Publicar un comentario