miércoles, 24 de noviembre de 2010

Así quedamos... o tal vez no

Planear un día, no es planear la vida entera. A propósito de agendas, nunca he entendido el afán de "confirmar" sistemáticamente una cita. Desde el principio, cuando estás poniéndote de acuerdo en lo que harás con una persona independientemente que se trate de negocios o placer, se supondría que tienes claro tu tiempo, así entonces, estás facultado para decidir inmediatamente en comprometerte con esa cita o no.
Sin embargo, la costumbre en algunos lugares de nuestro estado, obliga a determinar una llamada anterior a dicha cita para confirmar que se realizará. No sé a ustedes, pero a mí me parece una flata de respeto al tiempo de los demás, tanto como al propio; digo, en el caso de ser un sujeto plenamente normal, no creo que no puedas asegurar el verte con alguien el sábado a las cinco de la tarde si hoy es miércoles. O ¿qué? ¿Te llamará Calderón para que en un instante entre hoy y el viernes, le reacomodes el presupuesto del próximo año? Difícilmente diría yo.
¡Ah, ya sé! Es probable que desde la ONU recibas un comunicado que te obliga a trasladarte a Medio Oriente y de una vez por todas, clames los ímpetus de palestinos e israelitas. La importancia que podamos ostentar ante los demás no se logra con "posibilidades de que te surja algo inesperado" sino con el aseguramiento y cumplimiento de tus compromisos en tiempo y forma. ¡Y caray! Ya no es tiempo de que creamos que, con todas las posibilidades de comunicación, no podamos ser dueños de nuestro tiempo. Si acaso tengo algo de razó, ahí me hablan.

1 comentario:

  1. Pues yo suelo usar agenda, y sólo hay un culpable!!! Ja, ja, ja, ja... A veces e me olvida que la tengo, y si estoy de acuerdo en que es una falta de respeto al tiempo de los demás, de última instancia, tú hablas de día de anticipación. Sin embargo, hay quienes cancelan una hora antes. O qué tal cuando te dicen a determinada hora, y llegan una hora después?? ¬¬... Muuuy mal!

    ResponderEliminar

El té de las cinco

Yo, en mi modalidad inglesa. Foto: BAER Irapuato, Gto.- 1. C ostumbre lejana. Sólo lo había escuchado a manera de anécdota en pláticas con m...