lunes, 13 de diciembre de 2010

Vacaciones casi abemus

Me tomé la libertad de hacer una pausa para reorganizar mis ideas; un curso me hizo el favor de acelerar el proceso y vino a estructurar un fin de semana que tuvo de todo. El interés primordial fue que me di la oportunidad de sacar apuntes mentales sobre una manera algo distinta de conducir una sesión aúlica; por otro lado, constituyó un buen pretexto para explotar mis dotes de relacionista público y para rematar, conocer de otra manera a un par de ex-pupilos de la escuela donde laboro.
Lo pesado fue el regreso el viernes; las manifestaciones religiosas y civiles, algunas veces pueden ser una carga que no estoy dispuesto a soportar. Luego el sábado, una reunión de festejo por el fin de cursos (así lo tomé), después de la proyección exitosa del corto emanado de una de mis clases.
Lo que quedó, fue el tradicional rezago en la entrega de mis calificaciones; creo que no compensaré el tiempo con el acelerón que dí el día de hoy. Pero lo apremiante será apartar el momento en que vaya a la universidad a entregar las copias, lo que resulta algo engorroso para mi estado de ánimo. Ah, vacaciones, tan cerca del calendario y tan lejos de mi bolsillo.
No queda más que buscarle, todavía hay más horizontes que conquistar; la lucha está firme, no claudicaré. Esto fue un breviario de frases sacadas de películas de los cincuenta. Cualquier parecido con las lecturas de Cohelo y anexas, es mera coincidencia.

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