lunes, 18 de marzo de 2024

Oro negro

Gasolinazo a productor de petróleo. Foto: BAER

Irapuato, Gto.- El aceite pétreo nunca ha estado a nuestro alcance, dudo mucho que, fuera de los trabajadores de PEMEX -así como los de la CFE-, no he visto mortal que se beneficie de las ganancias de la paraestatal; el dinero para mantener funcionando a ambas empresas sale de los  impuestos que, mal o bien, todos pagamos lo que indica que nunca en lo que llevan de vida independiente, han sido autosuficientes, lo cual como decía el maestro Rius, no sale más caro que tener un hijo idiota en la Ibero. Es extraño que no las hayamos convertido en verdaderos negocios, aunque entendible si repasamos los índices de corrupción que padecemos desde el siglo XIX y el que la hayamos normalizado, no justifica la pasividad con la que aceptamos esa especie de destino manifiesto que nos mantiene miserables en muchos sentidos.

La primera duda que nos salta como consumidores es que si somos productores de petróleo, ¿por qué nos sale tan cara la gasolina? La respuesta es porque no somos productores de gasolinas y debemos comprarlas al extranjero; lo mismo que pasa con cualquier insumo para transformarlo en productos sofisticados, el petróleo requiere de una infraestructura que, al parecer, no tenemos a pesar de los años de la supuesta nacionalización. Supongo que las gasolinas que adquirimos, no deben ser de muy buena calidad ya que tenemos que refinarlas y con ello justificar la existencia de refinerías en el país, ¿será por eso que son caras? No estoy contemplando la cantidad de impuestos innecesarios para eso que parece ser sólo un parapeto pues ¿qué sentido tiene comprar algo incompleto?

Como ir a una tortillería a comprar tortillas y regresáramos sólo con la masa para encontrarnos con que tampoco contamos con una máquina ni comal adecuados para hacerlas. El caso es que desde 1938 nos decimos pertenecer al bloque de los países productores de petróleo, lo curioso es que, si hacemos una comparativa con los países árabes, el nivel de vida del que gozamos (o padecemos) dista mucho del de ellos y eso que viven en pleno desierto. ¿Tendrá que ver que esos “bárbaros” respetan sus leyes porque si así no fuera, los matan? Conste que aquí, con todo y nuestra libertad y nuestra civilización, matan gente sin mediar juicios previos; de allá no nos llegan noticias de corrupción cuando aquí es el pan nuestro de cada día, la barbarie así empieza a ser atractiva.

Y no sé ustedes (quizá trabajen para PEMEX), pero a nadie conozco que tenga beneficios adicionales por la venta del petróleo, hay un montón de calles y carreteras en condiciones deplorables, los servicios públicos se dan intermitentemente y la seguridad... brilla por su ausencia; prácticamente tenemos una empresa de lujo que nada más sirve para que muy pocos presuman de ella y la mayoría tengamos un orgullo sordo pues no tenemos la menor idea de cómo se maneja. Si Lázaro Cárdenas sabía del alcance de la corruptela que tendría su nacionalización, habría que darle una nueva dimensión a su figura histórica, si no, también habría que hacerlo pues es muy difícil creer que ignoraba en manos de quiénes dejaba nuestro patrimonio y no sé ustedes, pero yo voto por la perversión. Salud.

Beto

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