miércoles, 15 de junio de 2011

Propósito de medio año.

La duda me asalta y me despoja de todo el cambio; las novedades siempre me son atractivas en cualquier presentación que lleguen, máxime si se trata de manifestaciones cercanas a la progesterona. No todos estaríamos dispuestos a una vida sin cambios, pero en mi caso, el cambio se ha vuelto una constante irritante y onerosa.
Literariamente, pudiera ser que manifieste estos desvíos de rumbo anuales, como la oportunidad de buscar nuevos retos, de establecer nuevas metas, de recrear cada paso en direcciones distintas, lo que llevaría el atractivo de tener visiones nuevas de lo que acontece en mi vida... pero ¿cuándo demonios voy a tener algo seguro?
Este verano pinta prácticamente como los anteriores: una búsqueda constante de rumbos y el perseguir la chuleta cual canino hambriento. Sí me mantiene alerta, pero las inconsistencias llegan a fastidiar al punto de que la incertidumbre deja espasmos anímicos y terminamos boqueando como peces fuera de la pecera.
Por supuesto, este nuevo periodo de caza, debo enfrentarlo a otro ritmo. Fiel a las propuestas Ciclista-Lennonistas, todo girará en torno al tipo de pedaleo que quiera imponer. Claro está que no pretenderé perseguir a Nancy Contreras, pero me mantendré al alcance de sus caderas, al menos es lo más atractivo que tiene. Eso me recuerda... ¡Brindo por la mujer..! Propia o ajena. Salud.

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